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Pakistán: Desafiar el sistema capitalista sexista
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- 28 Marzo 2026 49 visitas
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se conmemoró en todo Pakistán con manifestaciones, marchas, reuniones y actividades culturales organizadas por compañeras y compañeros simpatizantes del Partido Laboral Progresista (PLP), diversos grupos de mujeres, sindicatos, estudiantes y organizadoras de la clase trabajadora. Desde las grandes ciudades hasta los pueblos más pequeños, miles de personas salieron a las calles para protestar contra la explotación, el aumento de la pobreza y la violencia contra las mujeres. Estas manifestaciones demostraron tanto la creciente militancia de las mujeres trabajadoras como la urgente necesidad de construir un movimiento comunista revolucionario internacional capaz de enfrentarse al sistema capitalista que genera esta opresión.
¡Combatir el sexismo de raíz!
Las participantes exigieron medidas contra la explotación laboral, la inflación, el desempleo y las brutales condiciones que sufren millones de trabajadoras. Las manifestantes condenaron el acoso y la violencia contra las mujeres, al tiempo que denunciaron cómo estos abusos están vinculados a un sistema económico que se basa en mano de obra barata e insegura para generar ganancias para la clase dominante.
En Islamabad, mujeres organizadoras, activistas políticas y estudiantes intentaron reunirse para una manifestación conmemorativa. Las participantes planeaban marchar con pancartas y carteles exigiendo el fin del acoso laboral, la violencia doméstica y las prácticas laborales discriminatorias. Pero el Estado pakistaní demostró una vez más a quién sirve. Después de que un grupo religioso reaccionario amenazara con violencia si se permitía a las mujeres progresistas manifestarse, las autoridades impusieron restricciones amparándose en el artículo 144 del Código de Procedimiento Penal. En lugar de proteger a quienes ejercían sus derechos “democráticos”, el Estado se puso del lado de las fuerzas reaccionarias. La policía bloqueó la manifestación y detuvo brevemente a varias organizadoras y participantes. Esta represión expone la alianza entre el Estado capitalista y las fuerzas religiosas reaccionarias que buscan mantener a las mujeres —y a toda la clase trabajadora— divididas, intimidadas y sin poder.
A pesar de estos intentos de intimidación, las organizadoras continuaron con los debates y pequeñas protestas para conmemorar el día. Su determinación refleja una creciente comprensión de que el verdadero cambio no vendrá de las instituciones del Estado capitalista, sino de la lucha colectiva de la clase trabajadora.
Las trabajadoras demuestran su poder en todo Pakistán
En Lahore, se realizaron manifestaciones multitudinarias con la participación de estudiantes, dirigentes sindicales y trabajadoras. Compañeras y compañeros simpatizantes del PLP hablaron sobre la necesidad de vincular la lucha contra la opresión de género con la lucha más amplia contra el capitalismo y el imperialismo. Los manifestantes portaban pancartas que exigían igualdad salarial, protección contra el acoso laboral y acceso a la educación y al empleo.
En Karachi, las marchas contaron con la participación de numerosas mujeres trabajadoras, obreras, pescadoras y líderes comunitarias. Muchas oradoras destacaron la grave crisis económica que enfrentan las trabajadoras, incluyendo el aumento vertiginoso de los precios, el desempleo y la falta de protecciones laborales básicas. Mujeres de comunidades costeras describieron cómo la destrucción ambiental y la invasión de tierras amenazan su sustento.
Las compañeras y compañeros dejaron claro que estas condiciones no son casuales. La clase dominante capitalista de Pakistán —terratenientes, industriales y élites políticas— colabora estrechamente con las potencias imperialistas para mantener un sistema que enriquece a una pequeña minoría mientras condena a millones a la pobreza. Los proyectos de inversión extranjera respaldados por capital estadounidense y chino se presentan con frecuencia como «desarrollo», pero para la clase trabajadora a menudo significan expropiaciones de tierras, destrucción ambiental y una explotación intensificada.
Camaradas y amigas del Partido Laboral Progresista, junto con organizaciones laborales y grupos de base, desempeñaron un papel importante en muchos de estos eventos. Los sindicatos que representan a las trabajadoras a domicilio, las jornaleras agrícolas y las pescadoras llevan mucho tiempo organizando a las mujeres trabajadoras en torno a demandas de mejores salarios y protección legal.
Las mujeres que trabajan desde casa —confeccionando prendas de vestir, artesanías y otros productos— siguen estando entre las trabajadoras más explotadas de Pakistán. Al verse relegadas al sector informal, a menudo se les niega el salario mínimo, la sindicalización, la atención médica y la seguridad social. Los capitalistas se benefician enormemente de esta situación, utilizando la mano de obra femenina como fuente de producción extremadamente barata.
Las mujeres rurales y las trabajadoras agrícolas sufren una explotación similar. Muchas han organizado protestas contra el acaparamiento de tierras, el desplazamiento forzoso y el acoso sexual por parte de los terratenientes, exigiendo ser reconocidas como trabajadoras con igualdad de derechos. Estas luchas ponen de manifiesto las brutales relaciones de clase que siguen dominando la economía pakistaní, donde los terratenientes feudales y las élites capitalistas mantienen su poder mediante el control económico y la represión política.
Camaradas y simpatizantes del PLP argumentaron que el Día Internacional de la Mujer Obrera tiene sus raíces en las luchas revolucionarias de las mujeres trabajadoras que lucharon por la dignidad, la igualdad, la justicia y el comunismo. Este día surgió de la organización sindical militante, no de celebraciones simbólicas ni de gestos vacíos de los políticos.
Los liberales y el feminismo nunca acabarán con el sexismo
Hoy en día, sin embargo, muchos eventos del 8 de marzo están cada vez más influenciados por el feminismo liberal y el de las ONG, que se centra en la representación dentro del sistema existente. Si bien las demandas de reformas legales o una mayor representación política pueden generar mejoras limitadas, no desafían el sistema capitalista que produce desigualdad y explotación.
La opresión de las mujeres es inseparable de la explotación de clase bajo el capitalismo. Las trabajadoras se concentran en los empleos peor pagados y más precarios: fábricas textiles, trabajo doméstico, agricultura y empleo informal. Los empleadores se aprovechan de esta desigualdad para maximizar sus ganancias, pagando menos a las mujeres y negándoles condiciones laborales estables.
Las compañeras y compañeros del PLP también rechazaron los enfoques políticos que presentan a los hombres como el principal enemigo de las mujeres. Tales ideas dividen a la clase trabajadora y debilitan la lucha contra el verdadero enemigo. El enemigo fundamental de los trabajadores y trabajadoras es el sistema capitalista que explota su trabajo y concentra la riqueza y el poder en manos de una pequeña clase dirigente.
Las manifestaciones celebradas en todo Pakistán demuestran que las mujeres se están movilizando cada vez más para desafiar la injusticia y la explotación. Sin embargo, estas luchas deben ir más allá de la protesta y la reforma, y aspirar a construir un movimiento comunista revolucionario internacional bajo el liderazgo del PLP, capaz de derrocar el sistema capitalista. Por lo tanto, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora debe ser un día de lucha y solidaridad de la clase trabajadora, no una celebración simbólica. La liberación de las mujeres es inseparable de la liberación de toda la clase trabajadora.
El camino a seguir consiste en construir un movimiento revolucionario internacional de masas bajo la bandera roja del Partido Laboral Progresista.
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Un seminario web masivo impulsa la lucha contra la guerra
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- 28 Marzo 2026 51 visitas
Recientemente me pidieron participar como panelista en un seminario web para denunciar la guerra injustificable de EE.UU. e Israel contra Irán y el Líbano. Fue organizado por Scholars for Social Justice, una organización relativamente nueva que incluye a muchos jóvenes docentes de diversas disciplinas que quieren organizarse contra esta guerra despiadada lanzada por la clase dominante estadounidense el 28 de febrero. El seminario web se organizó de manera de “respuesta rápida”: ¡nada de discusiones académicas inútiles! ¡A luchar sin demora! Más de 300 personas asistieron al seminario de las 400 que se habían registrado, un poderoso indicador de la creciente rabia revolucionaria contra los patrones estadounidenses e israelíes.
Los panelistas tuvieron evaluaciones distintas, pero todos se opusieron contundentemente a los ataques de EE.UU. e Israel. Me alegró poder animar a la gente a participar activamente en la lucha contra la guerra, al mismo tiempo que se comprende el papel subyacente de la rivalidad interimperialista entre el bloque capitalista EE.UU.-Israel y el creciente imperialismo liderado por China. Argumenté que tales rivalidades habían sido centrales en la Primera y Segunda Guerra Mundial y en decenas de guerras posteriores, y que hoy estamos en un período de preguerra mundial, porque el declive relativo del imperialismo estadounidense y el ascenso del imperialismo chino solo pueden resolverse mediante la guerra, a menos que logremos triunfar en la lucha revolucionaria. Irán es un estrecho aliado de China, por lo que el ataque de EE.UU. e Israel contra Irán y sus aliados, si bien tiene que ver con el petróleo y las rutas comerciales en Asia Occidental, es también un ataque indirecto contra China. Esa confrontación emergente está empujando al mundo hacia una guerra mundial. ¿Cuál es la disyuntiva que enfrentamos? Luchar por el comunismo mundial o enfrentar la barbarie de otra guerra mundial.
Aliento a los lectores de CHALLENGE a ayudar a organizar talleres educativos, mítines, sentadas y huelgas contra la guerra, y a unirse a los grupos de estudio del Partido Laboral Progresista (PLP) para comprender mejor la grave situación mundial que enfrentamos, y cómo un partido comunista revolucionario puede marcar toda la diferencia en el mundo.
Introducción
Agradezco esta oportunidad de compartir algunas reflexiones y un llamado a la acción en respuesta a las guerras imperialistas de EE.UU. e Israel contra Irán y el Líbano. Espero que nuestras palabras aquí los inspiren a organizar talleres educativos y acciones contra los gobiernos de EE.UU. e Israel, y contra las corporaciones e instituciones que respaldan su devastadora agresión. Donde sea posible, incorporemos a la clase trabajadora a este movimiento, tanto en nuestros campus como en los lugares de trabajo, especialmente en industrias clave con el poder potencial de “paralizarlo todo”. También debemos acercarnos a los soldados y marineros que provienen de la clase trabajadora.
¡Construyamos hacia una acción nacional fuerte el Primero de Mayo que honre el espíritu revolucionario de los comunistas que lanzaron el Día del Trabajador como una oportunidad internacional para que los obreros revisen sus filas en preparación para las batallas que se avecinan!
Esta noche planeo desarrollar dos puntos generales. Primero, quiero situar esta guerra en el marco del conflicto interimperialista entre rivales que buscan dominar la economía mundial para su propio enriquecimiento. Segundo, quiero hablar sobre la solidaridad con la clase trabajadora de Irán, que tiene una impresionante historia de lucha de clases frecuentemente bajo dirección comunista, batallando para derrocar al Sha y luego para desplazar y derrotar a la república islámica. Nuestro enfoque político, creo, debe estar siempre en promover los intereses de los trabajadores en todo el mundo, los cuales pueden satisfacerse en última instancia mediante un mundo comunista de igualdad y colectividad.
La rivalidad interimperialista
Comencemos afirmando que vivimos en un período de preguerra mundial. Aterrador, pero así es.
Durante más de dos décadas, y quizás más, el sistema capitalista-imperialista de EE.UU. ha visto declinar su posición como la potencia imperialista dominante en el mundo, en relación con el ascenso del sistema capitalista-imperialista chino.
El imperialismo estadounidense se convirtió en la potencia global tras Bretton Woods y la Segunda Guerra Mundial. Cuando la Unión Soviética se desintegró a principios de los años 90, EE.UU. no tuvo rivales imperialistas serios por un tiempo. Pero el imperialismo se caracteriza por el desarrollo desigual. China había emprendido decididamente el camino capitalista en 1979 con las Cuatro Modernizaciones de Deng Xiaoping, y en las décadas siguientes estableció un poderoso sistema capitalista-imperialista estatal. Hoy, China es el imperialismo en ascenso relativo en el mundo, desafiando al imperialismo estadounidense en todo el planeta.
¿Cómo se manifiesta esto en Medio Oriente?
Tras la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. logró dominar ampliamente la región, asegurando a Israel como aliado leal y, mediante un golpe de estado en 1953, instalando a su títere en el poder en Irán. Dos policías al servicio del imperialismo estadounidense. Luego llegó el Ayatolá en 1979 y EE.UU. perdió uno de esos policías. Hoy la situación es diferente.
En 2016, Irán y China establecieron una Asociación Estratégica Integral y alcanzaron un acuerdo de cooperación a 25 años que incluía una inversión china de 400.000 millones de dólares en infraestructura iraní a cambio de exportaciones de petróleo. China e Irán también acordaron fortalecer la cooperación militar y de seguridad, incluyendo el intercambio de experiencias militares, la realización de ejercicios conjuntos y el desarrollo conjunto de armamento e intercambio de inteligencia.
Los lazos económicos entre China e Irán se profundizan. China ya compra entre 1,3 y 1,6 millones de barriles diarios de petróleo iraní a precios con descuento (entre un 8% y un 10% por debajo de los precios del crudo Brent), lo que representa aproximadamente el 80% de las ventas internacionales de Irán (Reuters, 13/1/26). China esquiva las sanciones estadounidenses sobre el petróleo iraní trabajando con la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y su amplia red comercial encubierta.
En el plano político, China lidera tanto la Organización de Cooperación de Shanghái como el grupo BRICS, bloques capitalistas con los que espera, con la ayuda de Irán, fortalecer la oposición organizada a nivel mundial contra el imperialismo estadounidense y sus aliados, en favor del chino.
El ataque del imperialismo estadounidense contra Irán no se trata únicamente de ganancias económicas inmediatas y la dominación de Medio Oriente. Es otro movimiento de EE.UU. para prepararse para una guerra mundial contra un bloque rival liderado por China. Para los imperialistas en general, no hay espacio en el mundo para que rivales competitivos coexistan. El mundo y sus mercados han estado plenamente divididos entre los principales imperialistas desde principios del siglo XX. Ahora cualquier avance de un bloque imperialista se da a expensas de otro. Tales rivalidades interimperialistas estuvieron en el centro de ambas guerras mundiales del siglo XX y de decenas de guerras menores en los últimos 60 años, y estarán en el centro de la próxima.
La clase trabajadora
Nuestra esperanza de un futuro mejor recae en la clase trabajadora global. La clase trabajadora iraní ha combatido el régimen del Sha y el régimen del Ayatolá. Las luchas desde la revolución de 1979 incluyen la rebelión estudiantil de 1999, la fuerte participación obrera en la Revolución Verde de 2009, y las rebeliones cada vez más intensas de los trabajadores mediante huelgas, inicialmente por demandas inmediatas pero que luego se convirtieron en llamados a poner fin a la República Islámica. Dos poderosas rebeliones ocurrieron en 2017 y 2019. La lucha Mujer, Vida, Libertad en 2022 elevó aún más la apuesta (di su nombre, Jina Amini), y la reciente rebelión de diciembre-enero sembró el miedo en el corazón de la dirigencia explotadora y represiva.
Sin embargo, las rebeliones requieren dirección y organización comunista para tener éxito en el derrocamiento del gobierno y la creación de una sociedad comunista de trabajadores. Los comunistas lo han intentado. El Partido Comunista Persa fue fundado en 1920 y se unió a la Internacional Comunista, organizó sindicatos y lideró una huelga a nivel nacional centrada en los trabajadores petroleros en 1929. Como resultado, el Sha Reza, títere de los británicos, prohibió el partido y arrestó a muchos de sus miembros, y el partido fue dispersado. Los comunistas se reorganizaron como el Partido Tudeh en 1941 y crecieron considerablemente en número, influencia y posiciones políticas.
Tras el derrocamiento de Mossadegh auspiciado por la CIA y la instalación del hijo del Sha como dictador en 1953, los comunistas fueron perseguidos y trabajaron en la clandestinidad durante muchos años. En los años 70 se unieron al frente nacional dominado por el clero liderado por el Ayatolá Jomeini para derrocar al gobierno y funcionaron abiertamente por un breve período. La alianza con los mulás terminó rápidamente en 1982-83 con la masacre de los comunistas y la creciente represión y explotación de la clase trabajadora, recordándonos que unirse a clérigos nacionalistas con mentalidad capitalista ansiosos por explotar a los trabajadores en su propio beneficio es una receta para la derrota.
Lección aprendida, quizás. Para derrotar al imperialismo, necesitamos un movimiento de masas que combata conscientemente el racismo, el sexismo, el imperialismo, el nacionalismo y otras estrategias divisivas de la burguesía, y que no pierda de vista el objetivo: luchar por un mundo de igualdad, colectividad y la creación de una economía planificada por los trabajadores que elimine el sistema de salarios y produzca bienes y servicios para satisfacer las necesidades de la gente, no las ganancias.
Al construir un movimiento de masas contra la guerra, tengamos presente que este período de preguerra mundial terminará ya sea en el comunismo, o en la barbarie y la devastación de una guerra mundial. Manos a la obra. Tenemos un mundo que ganar.
¡Aplastemos el sexismo!
Recientemente, se ha revelado que el difunto líder sindical César Chávez era un violador en serie, que violó a varias mujeres, al menos dos de las cuales afirmaron que los abusos de Chávez comenzaron cuando eran adolescentes. Dolores Huerta, la principal aliada de Chávez, reveló que ella también fue violada por él y que tuvo dos hijos con él, admitiendo que no dijo nada porque no quería desacreditar al movimiento de los Trabajadores Agrícolas Unidos.
Las revelaciones sobre las transgresiones de Chávez me recordaron las dificultades que tuvieron que soportar las mujeres en movimientos similares. El Partido Pantera Negra, a pesar de que un gran porcentaje de sus miembros eran mujeres, sometió a muchas a abusos físicos, emocionales y sexuales por parte de miembros masculinos prominentes que se sentían resentidos por tener que acatar órdenes de líderes femeninas. Marlene Cummins, quien fue líder de la sección australiana del Partido Pantera Negra en los años 70, habló de sus experiencias con la violencia física y sexual en su documental de 2014, Black Panther Woman. Cummins recordó que las víctimas no podían denunciar por falta de apoyo en aquellos tiempos. El sexismo es un problema grave que puede obstaculizar los movimientos revolucionarios potenciales si no se aborda y se trata adecuadamente.
Creo que es importante reconocer que, si bien los miembros de estos movimientos lograron grandes cosas, también eran humanos, llenos de contradicciones y susceptibles a las ideas perniciosas del capitalismo. Digo todo esto no para justificar el comportamiento sexista dentro de estos movimientos, sino para señalar cómo la clase dominante disfruta creando un culto a la personalidad en torno a estos hombres. Se les mitifica en los medios de comunicación, mientras que sus transgresiones se encubren.
Los relatos de estas mujeres y sus experiencias me recuerdan la importancia de que el Partido Laboral Progresista continúe practicando el centralismo democrático. Esto fomenta la responsabilidad colectiva al sancionar las conductas antisociales y promueve la expresión de opiniones, la apertura a recibir y dar críticas, no de forma agresiva, sino reflexiva, para que nuestro movimiento crezca. Esto contrasta con la democracia burguesa, que protege a abusadores sexistas como César Chávez, Eldridge Cleaver, Jeffrey Epstein y muchos otros. No basta con ser antisexistas. Debemos abordar y erradicar activamente las conductas sexistas.
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Estudiantes denuncian la vigilancia Minga
Minga es un sistema digital de pases que acaba de empezar en mi instituto en Chicago. Te obliga a escribir tu identificación para que te den un pase y empieza un temporizador de cinco minutos, y tienes que volver a iniciar sesión antes de que se acabe el tiempo o avisa a un guardia de seguridad para que te busque. Limita el número de veces que puedes ir al baño durante el día. Es sexista porque no hay suficiente tiempo ni número de visitas para las chicas durante su periodo. No resuelve ningún problema ni para los profesores ni para el colegio; solo causa más problemas para los niños y los profesores. Utiliza dinero que las Escuelas Públicas de Chicago (CPS) no tienen realmente para acostumbrarnos a la mentalidad de “fichar entrada, fichar” y al estado de vigilancia. El dinero podría invertirse mejor en actividades extraescolares como deportes o arte.
Los estudiantes han hecho mucha organización contra Minga. Hubo una huelga el primer día que se activó; La primera oleada tuvo 30 estudiantes, luego la segunda con 15-20 estudiantes. También hemos iniciado una petición en contra y algunos de nosotros hemos hecho merchandising anti-Minga y otras obras anti-Minga. Los estudiantes han investigado la empresa y creado Google Docs que todos compartimos entre nosotros, explicando los posibles daños. Intentamos poner esas preocupaciones en una sesión de preguntas y respuestas con el director y la dirección del colegio, pero nos cerraron y dijeron que nuestras preocupaciones no eran válidas ni reales. A los profesores tampoco les gusta. Es un sistema inútil que nadie pidió. Esperamos que esta información sea útil para otros profesores o estudiantes que vean que se introducen programas de vigilancia como Minga en su escuela. Debemos luchar contra estos sistemas sexistas y represivos.
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Utilizamos DESAFÍO para analizar el mundo
Después de más de dos meses sin reuniones presenciales debido al mal tiempo, nuestro Grupo de Estudio finalmente pudo reunirse nuevamente este domingo 22 de marzo. Con la llegada de la primavera y sus temperaturas agradables, nos encontramos en nuestro lugar habitual — 17 personas en total, compañeros y amigos de habla hispana del PLP.
Este fue un grupo de estudio particularmente significativo. Nos acompañó una compañera, lider del club de ayuda mutua, quien trajo consigo a dos nuevas amigas trabajadoras de Colombia junto con sus hijos, todos asistiendo a nuestro grupo de estudio por primera vez.
Comenzamos con una cálida bienvenida, presentaciones e intervenciones breves. Luego, nuestra compañera, acompañada por nuestras dos nuevas amigas, leyó en voz alta el excelente editorial de nuestro periódico Desafío, centrado en la guerra contra Irán. Esto fue seguido de una rica discusión en la que examinamos las causas profundas de la guerra y las motivaciones detrás de los ataques llevados a cabo por Israel y Estados Unidos.
Algunas compañeras y compañeros ofrecieron análisis reflexivos y profundos, mientras que otros aportaron perspectivas que, aunque no completamente alineadas con la línea de nuestro partido, fueron valiosas de todas formas. En general, todos los presentes salieron con una comprensión más clara de que esta guerra es parte de la crisis global más amplia del capitalismo y del declive del poder imperial estadounidense — cada vez más desafiado por China y, en menor medida, por Rusia — mientras estas potencias imperialistas compiten por el control de recursos y esferas de influencia, particularmente el petróleo.
Discutimos cómo Venezuela fue primero: con el secuestro efectivo de Nicolás Maduro, Estados Unidos aseguró el control sobre su petróleo. Sin conformarse con eso, vino el ataque contra Irán, utilizando las mismas justificaciones empleadas inicialmente contra Venezuela — que estos gobiernos eran dictaduras que oprimían a su pueblo y que por lo tanto debían ser removidos. Con el tiempo, sin embargo, quedó claro que el verdadero motivo era el petróleo y, en el caso de Medio Oriente, también el control sobre rutas comerciales globales estratégicas.
El objetivo más amplio es impedir que rivales como Rusia y China accedan a estos recursos vitales y corredores estratégicos. También discutimos cómo la escalada de estos conflictos podría conducir a una tercera guerra mundial, con consecuencias inimaginables — especialmente para la clase trabajadora internacional.
Tres compañeros dieron voz clara a nuestra conclusión compartida: bajo el capitalismo, la clase trabajadora siempre sufrirá. Ninguna clase dominante, de ningún lado, satisfará nuestras crecientes necesidades. Bajo este brutal sistema, la pobreza, la explotación, el hambre, la miseria, la falta de atención médica y la muerte masiva no son accidentes — son la norma. Son los hijos de la clase trabajadora quienes son enviados a servir como carne de cañón en guerras interminables.
Solo bajo una sociedad comunista — con el poder en manos de los trabajadores y bajo el liderazgo de nuestro PLP — nuestra clase podrá satisfacer sus necesidades. Para lograrlo, debemos hacer una revolución y tomar el poder. Por eso es fundamental construir nuestro partido como una organización revolucionaria de masas y transformar la próxima e inevitable guerra mundial en una lucha por el comunismo.
En este momento, nuestro periódico Challenge es una herramienta crucial para difundir nuestra línea política, junto con nuestro trabajo en organizaciones comunitarias, iglesias, escuelas y lugares de trabajo. A través de estos esfuerzos, buscamos ampliar nuestras filas invitando a más personas a nuestros Grupos de Estudio.
También discutimos el Primero de Mayo y la importancia de llevar a tantos amigos y miembros de la comunidad como sea posible a acompañarnos el sábado 2 de mayo. Como hacemos cada año, marcharemos con orgullo con nuestras banderas rojas — llenos de energía, compromiso y solidaridad — levantando nuestras consignas revolucionarias y comunistas.
Una autocrítica importante y un aprendizaje de este grupo de estudio: nuestras dos nuevas amigas dijeron muy poco durante la reunión. Al pedirles su opinión al terminar, compartieron que el editorial fue informativo pero que había mucho que asimilar, y que les gustaría tener la oportunidad de leer el periódico e integrarse gradualmente a los grupos de estudio. Expresaron un interés genuino en aprender más sobre el comunismo y por qué luchamos, y esperan asistir a futuras sesiones para profundizar su comprensión de nuestra línea. Esto fue un valioso recordatorio de que, a medida que crecemos, debemos crear espacio para los trabajadores que se unen a nosotros en cada nivel de desarrollo político.
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El Ojo Rojo en las noticias . . . 8 de abril 2026
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- 28 Marzo 2026 59 visitas
La política racista de trasplantes de órganos ha terminado, lo que ayuda a los pacientes a encontrar riñones
Boston Globe, 9 de marzo – Un esfuerzo sin precedentes para revertir los efectos de una prueba médica con sesgo racial que impedía o retrasaba los trasplantes de riñónes en personas negras parece estar dando resultados. Investigadores informaron el lunes que a miles de candidatos negros a trasplantes se les ha concedido crédito en la lista de espera por el tiempo perdido debido a esa prueba errónea, lo que les ha permitido aumentar su prioridad en un intento de justicia restaurativa. Dicha prueba utilizaba una fórmula basada en la raza para calcular la función renal de los pacientes hacia que los riñones de los pacientes negros parecieran más sanos de lo que realmente eran, lo que retrasaba el diagnóstico de insuficiencia orgánica inminente y la derivación para trasplante. Entre los más de 21.000 candidatos negros a trasplantes que recibieron modificaciones en el tiempo de espera, la ganancia media fue de 1,7 años…
La región del Golfo depende de plantas desalinizadoras fácilmente bombardeables
New York Times, 14/3 – La semana pasada, Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores de Irán, declaró que un ataque a una planta desalinizadora en la isla de Qeshm, en el Golfo Pérsico, el 7 de marzo, había afectado el suministro de agua a 30 aldeas… En las últimas décadas, los países áridos del Golfo Pérsico han dependido cada vez más de las plantas desalinizadoras para abastecer de agua a ciudades y pueblos. Estas plantas se han convertido en infraestructura crucial en lugares como Qatar y Bahréin, que ahora dependen de esta tecnología para más del 50 por ciento de su agua dulce.
“En tiempos de guerra, el enemigo siempre tiene voz y voto”
The Atlantic, 13/3 – Sorprendentemente, el presidente Trump y sus asesores fueron tomados por sorpresa cuando Irán, bajo ataque aéreo de Estados Unidos e Israel, respondió atacando buques en la región del Golfo Pérsico y, específicamente, a través del Estrecho de Ormuz. Los planificadores militares han señalado durante décadas que esta vía marítima —por donde transita una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo— es altamente vulnerable a un ataque iraní. Sin embargo, la administración Trump reconoció en informes clasificados… que no había previsto un cierre porque los funcionarios asumieron que tal medida perjudicaría más a Irán que a Estados Unidos… Los líderes estadounidenses han subestimado drásticamente la capacidad del régimen iraní para sobrevivir, adaptarse y contraatacar.
La aerolínea se prepara para un fuerte aumento en el precio del combustible
Yahoo Finance, 21/3 – Una de las aerolíneas más grandes del mundo ha comenzado a tomar medidas de ahorro de combustible mientras sus directivos se preparan para la posibilidad de que el precio del petróleo aumente un 60 %. United Airlines anunció la cancelación de vuelos en rutas menos rentables tras la duplicación del precio del combustible para aviones desde febrero. Scott Kirby, director ejecutivo de la aerolínea, afirmó que estas medidas forman parte de las acciones para prepararse ante un escenario en el que el petróleo alcance los 175 dólares (131 libras esterlinas) por barril y se mantenga por encima de los 100 dólares hasta 2027. Esto incrementaría la factura anual de combustible de United en unos 11.000 millones de dólares, más del doble del mejor beneficio histórico de la compañía, advirtió Kirby.
Estados Unidos cuadruplica la producción de misiles y bombas
Breaking Defense, 6/3 – Seis de los principales contratistas de defensa acordaron cuadruplicar la producción de lo que el presidente Donald Trump denominó “armamento de clase exquisita” tras una reunión en la Casa Blanca sobre la producción de municiones… “Acordaron cuadruplicar la producción del armamento de ‘clase exquisita’ porque queremos alcanzar, lo más rápidamente posible, los niveles de cantidad más altos. La expansión comenzó tres meses antes de la reunión, y las plantas y la producción de muchas de estas armas ya están en marcha”, dijo.
Civiles libaneses aplastados por bombas israelíes
Reuters, 20/3 – Líbano ha sufrido las consecuencias más mortíferas de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Aviones de guerra israelíes han bombardeado Beirut, impactando apartamentos y derribando edificios enteros, en ataques que, según Israel, tienen como objetivo a Hezbolá, grupo respaldado por Irán, que abrió fuego contra territorio israelí a principios de marzo. Hasta el jueves 19 de marzo, las autoridades libanesas informaron que los ataques israelíes habían causado la muerte de al menos 1.000 personas y el desplazamiento de otro millón en todo el país. Cifras del observatorio de conflictos ACLED muestran que 666 personas murieron en Líbano entre el 1 y el 16 de marzo, las fechas más recientes para las que se han analizado datos. Según los datos, el 80% de las víctimas murieron en ataques en los que los civiles fueron los principales objetivos o los únicos objetivos.
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Editorial: Irán, petróleo, volatilidad en EE. UU. - Oriente Medio, al borde de guerras más amplias
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- 15 Marzo 2026 120 visitas
El ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel es una de las señales más claras hasta la fecha de la debilidad imperialista estadounidense disfrazada de fuerza. Mientras Irán obstruye el comercio de petróleo y gas a través del Estrecho de Ormuz, y el terrorista de Estado en jefe Donald Trump avanza a toda velocidad sin estrategia ni fin claros, el alcance del conflicto se amplía día a día. Es imposible predecir el resultado. Trump podría entrar en pánico ante el aumento de los precios del combustible, declarar la victoria y poner fin a su caótica campaña; o ambas partes podrían atrincherarse en un conflicto largo y sangriento; o una escalada imprevista podría acercar a los patrones a una guerra mundial. En un período de profundización de la crisis capitalista, la volatilidad está a la orden del día.
Pero algunas cosas están claras. Una es que los trabajadores, como siempre, pagarán el precio de la despiadada batalla de los gobernantes por controlar el petróleo y el gas del Golfo Pérsico, el sustento de las economías y los ejércitos capitalistas. Más de mil trabajadores y niños en Irán ya han muerto, incluyendo 150 colegialas masacradas por un misil Tomahawk estadounidense (The Guardian, 10/3). Los ataques aéreos contra depósitos de petróleo en Teherán, una ciudad de diez millones de habitantes, provocaron enormes incendios sulfurosos y una lluvia negra tóxica que sembrará futuras epidemias de enfermedades cardíacas, pulmonares y cáncer (New York Times, 10/3). En Beirut y el sur del Líbano, las bombas israelíes han masacrado al menos a 570 personas y desplazado a 780.000 más (newarab.com, 11/3). Los igualmente despiadados gobernantes de Irán han respondido con bombas de racimo, municiones prohibidas en 120 países, pero utilizadas repetidamente por Israel y Estados Unidos contra civiles (Times of India, 9/3).
Lo que también está claro es que los patrones no tienen solución para las contradicciones del capitalismo, un sistema basado en la desigualdad racista y sexista, la explotación y un afán insaciable de obtener el máximo beneficio. A medida que se agudiza la competencia entre un Estados Unidos en declive, una China en ascenso y una Rusia oportunista, las guerras indirectas actuales o inminentes extenderán la miseria desde Sudán y la República Democrática del Congo hasta India y Pakistán. Ninguno de estos enfrentamientos es casualidad. Como escribió Vladimir Lenin en 1915, el imperativo de crecer o morir del capitalismo en fase monopolista obliga a los imperialistas a la guerra por los recursos y los mercados.
Mientras los gobernantes parásitos y su sistema de lucro sobrevivan, un futuro infernal nos aguarda a nuestra clase.
Pero dos años después, Lenin y los bolcheviques también demostraron que la guerra imperialista abre la puerta a la revolución comunista. ¡El Partido Laboral Progresista, comunista y revolucionario internacional, lucha por destruir este sistema racista, sexista e imperialista de una vez por todas!
Los intereses chinos amenazados
Irán es una nación de 90 millones de habitantes, en su mayoría trabajadores empobrecidos, cuyos gobernantes corruptos y fascistas utilizan la religión para consolidar su base de apoyo (véase la contraportada). A pesar de haber perdido a varios líderes importantes y de haber sufrido los bombardeos más intensos de la región desde la guerra de Irak de 2003, los patrones iraníes están aprovechando su ventaja geopolítica para interrumpir gran parte del comercio, los viajes y el suministro de energía del mundo. También están obteniendo cierto éxito militar: destruyeron el sistema de radar de defensa antimisiles de fabricación estadounidense en Jordania, dañaron el de Catar y podrían haber alcanzado los radares de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (twz.com, 7/3). También mataron a seis soldados estadounidenses en un ataque con drones en Kuwait, han herido a decenas y han forzado evacuaciones masivas en Israel.
Si bien la clase dirigente china puede no estar casada con el régimen actual de Irán, está comprometida a mantener su presencia en la región y a mantener el flujo de petróleo barato para su industria y transporte, por no mencionar sus aviones de combate. Aproximadamente la mitad de las importaciones de petróleo de China provienen del Golfo Pérsico, y el 14 % de su petróleo transportado por mar, de Irán (moderndiplomacy.eu, 1/13). Los imperialistas chinos no pueden permitir que Estados Unidos, su principal rival, interrumpa este tráfico crucial indefinidamente ni que destruya los puertos iraníes que China necesita para eludir las rutas marítimas controladas por Estados Unidos para su Iniciativa de la Franja y la Ruta (specialeurasia.com, 3/1). China tampoco puede cruzarse de brazos mientras Estados Unidos fanfarronea sobre la “rendición incondicional” de Irán e insinúa una invasión terrestre. Tras el ataque inicial estadounidense, dos barcos iraníes abandonaron un puerto chino de almacenamiento de productos químicos conocido por cargar perclorato de sodio, un precursor del combustible para cohetes que Irán necesita para reconstruir sus arsenales de misiles (Washington Post, 3/7).
Con el mercado petrolero mundial en crisis, los patrones rusos están sacando provecho. El precio del petróleo ruso se disparó cerca del 50%, y Estados Unidos se vio obligado a conceder a India una exención de sanciones de 30 días para comprarlo. Rusia ahora comparte inteligencia satelital con Irán para atacar aviones y buques de guerra estadounidenses (Washington Post, 6/3). No es difícil imaginar un escenario en el que incluso la ayuda militar indirecta podría precipitar una confrontación más directa entre superpotencias.
El imperialismo estadounidense fracasa
El control de Oriente Medio, que se asienta sobre la mitad de las reservas petroleras del mundo, ha sido una necesidad fundamental de la política de la clase dominante estadounidense desde el golpe de Estado de la CIA para restaurar al Sha de Irán en 1953. Pero después de que la Revolución iraní llevara a los ayatolás al poder en 1979, los patrones estadounidenses han desperdiciado vidas y tesoros en un revés humillante tras otro: Afganistán, Irak, Libia. Aunque los patrones capitalistas de Irán se vieron económicamente paralizados por las sanciones estadounidenses, reforzaron su influencia regional con milicias subsidiarias y el odio ganado con esfuerzo de los trabajadores hacia el imperialismo estadounidense. Desde la primera administración de Obama, la proyección de poder de EE. UU. se volvió dependiente del régimen sionista genocida de Israel. A medida que EE. UU. se aisló de sus aliados occidentales, Obama y más tarde Biden sabían que el país no estaba listo para una guerra total con Irán, y mucho menos con sus partidarios en Moscú o Pekín; de ahí el acuerdo nuclear de 2015.
La maquinaria asesina estadounidense sigue siendo temible, como vemos hoy en Teherán. Pero, como señaló Mao Zedong, los jefes son tácticamente fuertes, pero estratégicamente débiles. Entra Donald Trump, la criatura enferma de un imperio en descomposición y dividido. Trump nos recuerda que factores accidentales pueden moldear la historia, junto con otros históricamente inevitables. Sabemos que, tarde o temprano, las condiciones materiales obligarán a Estados Unidos a avanzar hacia el fascismo y la guerra mundial. Si bien los patrones estadounidenses aún no están preparados para esa guerra , el ego, la ignorancia y la inseguridad de Trump podrían precipitarse y desplegar la fuerza más letal de la historia de la humanidad. La desregulación del reinado de Trump está impulsando el peligro y la decadencia que heredó hacia direcciones completamente nuevas e impredecibles.
Lucha por el internacionalismo comunista: ¡MARCHA EL PRIMERO DE MAYO!
Si el errático Trump es la mayor variable de los patrones, el factor decisivo en la lucha de clases es el poder de una clase trabajadora unida y consciente. El estallido de manifestaciones globales en protesta por la masacre estadounidense e israelí en Gaza demostró que persiste un latido internacionalista en las masas de todo el mundo. Como ha constatado el Partido Laboral Progresista en Minneapolis, la clase trabajadora está abierta a la política comunista revolucionaria, incluso en las entrañas del imperialismo estadounidense.
Lo que la clase trabajadora está convencida de luchar pone límites a lo que la clase dominante puede conseguir con impunidad. Nuestra tarea es superar nuestros límites y ganar a la clase trabajadora para el comunismo. Cuando los trabajadores de todo el mundo defiendan la vida de los niños desde Haití hasta Irán con la misma heroicidad con la que los trabajadores de Minneapolis defienden a sus vecinos negros e inmigrantes, estaremos en el camino hacia la revolución comunista. Es el único camino que puede poner fin a la marcha de la muerte de los patrones y convertir la guerra imperialista en una guerra de clases global por el comunismo. Hagamos del 1 de mayo un día masivo de disrupción y huelgas generales, y únase al PLP el 2 de mayo en marchas y más. ¡LUCHA!
