El 26 de septiembre, alrededor de 10,000 estudiantes y trabajadores participaron en una marcha para protestar porque el Estado capitalista mexicano no ha logrado determinar el paradero de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Un grupo de camaradas repartió unas 500 copias de un volante de DESAFÍO, que fue bien recibido por los manifestantes, entre ellos cientos de trabajadores de la educación de la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación). A continuación, un extracto de su contenido:
Bajo el sistema capitalista en que vivimos, no hay justicia para la clase trabajadora: las leyes sirven para garantizar las ganancias de los patrones, la propiedad privada, el despojo y la explotación. La clase capitalista en el poder goza de impunidad y usa la fuerza del Estado para mantenerse en el poder y proteger sus intereses.
Esa es la razón principal por la que, 12 años después de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, no se les ha hecho justicia ni a ellos ni a sus familias y compañeros, a pesar de que durante más de una década las familias han librado una combativa lucha legal y política.
Los comunistas del Partido Laboral Progresista (PLP) reiteramos nuestra solidaridad e instamos a nuestra clase a ampliar la lucha para acabar con este sistema de opresión capitalista y construir una sociedad comunista de igualdad social, donde las leyes sirvan a la mayoría trabajadora y castiguen la explotación, el racismo, el sexismo, el crimen y la desaparición de nuestros jóvenes.
Los partidos políticos mexicanos de poca monta, como MORENA, el partido de AMLO (conocido también por su plataforma política, la Cuarta Transformación o 4T), el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Movimiento Ciudadano y otros grupúsculos parasitarios, sostienen el capitalismo y se aseguran de que el gobierno funcione con eficiencia para reproducir y perpetuar el sistema de ganancias en beneficio de la clase capitalista gobernante. Para lograrlo, dependen cada vez más de sus cuerpos represivos oficiales (el ejército, la marina, la Guardia Nacional y la policía) y de otros no oficiales, como los grupos paramilitares dirigidos y financiados por la CIA, la DEA y la embajada de EE. UU., integrados principalmente por grupos criminales. Esto representa un claro paso hacia el fascismo, que crece en todo el mundo. Para enfrentarlo, es vital que los trabajadores nos organicemos en un partido revolucionario y luchemos por el comunismo. Los liberales como la 4T le abren la puerta a los fascistas. Los comunistas los derrotaremos, como lo hicimos en la Segunda Guerra Mundial.
La desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014 es una señal del fascismo creciente. Periodistas e investigadores han documentado vínculos entre el caso y el cinturón minero de Guerrero, y sostienen que intereses mineros y el crimen organizado buscaban controlar el territorio alrededor de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos para explotar minerales, producir amapola y trasladar drogas, armas y productos mineros (Proceso, 26/9/2020; Proceso, 30/9/2020; Harvard ReVista, 26/7/2023). La Comisión de la Verdad de México concluyó que la desaparición fue un crimen de Estado en el que participó el Estado de los patrones en los niveles municipal, estatal y federal, y el ejército ha sido implicado tanto en la desaparición como en el encubrimiento (WOLA, 4 de abril de 2022; GIEI, 2023).
La presencia de los normalistas y su influencia política estorbaban los negocios de los patrones criminales. Por eso, la represión fascista, como la desaparición y el desplazamiento forzado, consiste en prácticas sistemáticas destinadas a aterrorizar a la clase trabajadora y debilitar la resistencia y la organización.
La reciente detención del exgobernador perredista de Guerrero, así como el supuesto desarrollo de nuevas líneas de investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), parecen nuevas cortinas de humo del gobierno en turno. Los patrones no harán justicia porque su sistema criminal es la raíz de toda esta injusticia. Madres, padres y compañeros: sabemos que la única alternativa es la lucha, en última instancia, por el fin de este sistema. Por los 43 de Ayotzinapa, por nuestros estudiantes y por la clase trabajadora, marchemos sin descanso y sigamos organizándonos por el futuro comunista igualitario que todos merecemos. ¡Únete!
