El Capitalismo Empeora los Efectos de Desastres Naturales

El terremoto en el Sur de Perú y el huracán Dean de nuevo han mostrado que el capitalismo empeora la situación causada por desastres naturales. Vimos eso claramente con el tsunami que azotó a Asia hace un par de años. Luego Katrina desenmascaró ante el mundo la naturaleza racista del gobierno de Bush y el capitalismo de EEUU. Ahora, estos dos últimos desastres también han tenido un carácter racista y antiobrero.

El sismo que golpeó a Perú el 15 de agosto llegó a 7.9 grados en la escala Richter. Oficialmente, 540 han muerto, 1500 heridos y 200,000 familias quedaron damnificadas, con 70% de las casas destruidas en la ciudad de Pisco. La mayoría de las casas destruídas eran de adobe y estaban ubicadas en barrios de trabajadores, muchos de ellos de origen indígena. El histórica pueblo afroperuano de El Carmen fue devastado por el sismo. El presidente Alán García envió el ejército y más policías a las áreas afectadas, pero principalmente para "mantener el orden", Trabajadores deseseperados al no recibir ayuda y ni siquiera tener ataúdes para sus muertos, tomaron acción y decidieron saquear negocios procurando alimentos y agua.

Perú es un ejemplo del fracaso total del capitalismo. Perú ha tenido 70 meses seguidos de crecimiento económico, llegando a 8% en el 2006. Las ganancias de empresas han crecido por 32% por lo que va del 2007. Mientras tanto, 50% de la población vive en pobreza y 5 millones en extrema pobreza. Cincuenta niños mueren diariamente debido al hambre, y dos millones de niños son obligados a trabajar. Setenta y cinco por ciento de la población económicamente activa carece de empleo estable, Esta descarada desigualdad social ha causado grandes y combativas huelgas y luchas como las recientes por mineros y maestros.

Mientras tanto, el huracán Dean, que en cierto punto llegó a categoría 5 (la más alta) también causó grandes tragedias por todo el Caribe y en México. Pero mientras que la gente básicamente no recibió protección, los gobiernos sí respondieron para proteger negocios y turistas de toda la región—70,000 fueron evacuados del centro turístico de Cancún, México. Los noticieros de TV entrevistaron a residentes del estado de Quintana Roo, México, quienes dijeron que "tenemos que protegernos nosotros mismos porque el gobierno no lo va a hacer". El gobierno sí protegió a los pozos petroleros de Pemex en Campeche. Los negocios son siempre primarios que los trabajadores para los gobiernos capitalistas. Muchos en Jamaica rehusaron ir a los pocos centros de refugio disponibles porque las condiciones son pésimas en ellos, Kingston fue inundada y quedó sin electricidad luego de pasar Dean, y el gobierno declaró un estado de sitio pero para proteger los negocios de posibles saqueos.

Mientras tanto, la ayuda de los grandes países imperialistas ha sido ridicula. Unos pocos millones de dólares fueron enviados por EEUU y la Unión Europea, comparado a los miles de millones gastados mensualmente por EEUU en las guerras de Irak y Afganistán y los cientos de miles de millones dados por los bancos centrales de esos países imperialistas para salvar los bancos y especuladores de la reciente crisis bursátil-crediticia-hipotecaria. Pero esa es la naturaleza del capitalismo.

Por el otro lado, los trabajadores han intentado ayudar a los damnificados de estas tragedias. Se han realizado actos pro fondos en el área de Nueva York-New Jersey para las víctimas del terremoto en Perú. Los trabajadores y la juventud también han respondido a llamados de ayuda para las víctimas de Dean. Desafortunadamente, gran parte de esta ayuda es enviada por medio de los corruptos gobiernos locales que se roban gran parte de ella o por medio de la Cruz Roja, la cual se queda con una buena parte para sus "gastos administrativos". La mejor manera de enviar ayuda es por medio de sindicatos y organizaciones de masas.

La mejor lección que podemos aprender de estos desastres es que un sistema basado en ganancias y racismo debe ser destruido y reemplazado por una sociedad basada en las necesidades de los trabajadores y sus aliados: el comunismo.