Bertold Brecht

Mucho se ha escrito sobre las revelaciones recientes del escritor alemán Günter Grass sobre que, a la edad de 17, y casi al final de la II Guerra Mundial fue conscripto a un grupo panzer (de tanques nazis) de la asesina y élite Waffen SS. Grass reveló esto al publicarse su nuevo libro "Las Capas de Cebollas", y por eso ha sido atacado por muchos, incluso derechistas como Lech Walesa de Polonia y la revista norteamericana Nacional Review, diciendo que es un hipócrita.

Grass debió haber divulgado antes su pasado en la SS Waffen, especialmente ya que ha sido un crítico consistente de la Alemania nazi. Por ejemplo, denunció a Reagan y el canciller alemán Kohl cuando en 1985 visitaron el cementerio Bitburg rindiendo honores a los soldados de la SS enterrados allí. Pero contrario a Grass, cuya política es liberal socialdemócrata, otro escritor alemán era honrado a la misma vez en Alemania y muchos otros lugares. Hace 50 años murió Eugen Bertold Brecht, fallecido el 14 de agosto de 1956 en la entonces Berlín Oriental. Brecha revolucionó el teatro en el siglo 20, y por eso tuvo que huir de Alemania, donde los nazis quemaron sus libros. El vivió en muchos otros países, terminando en Hollywood, teniendo que volver a huir debido a la cacería de brujas del anticomunista Comité Congresional de actividades Anti-EEUU. Sus obras también fueron prohibidas en la Alemania post-guerra y pro-EEUU de Adenauer.

Brecht fue prolífico en sus escritos, poemas y teatro. Veía el teatro como un reflejo de la vida social, pero presentándolo de una manera bella y dialéctica, inspirando a la audiencia y el lector a cambiar la sociedad para mejorarla. La naturaleza particular de este teatro era su visión del mundo, fundiendo poesía y estilo dramático en perfecta unidad dialéctica.

También era director, y se cercioraba que la música de sus obras era de acorde a la obra. Y todo lo hacía trabajando colectivamente en su Berliner Ensemble. No apelaba a los sentimientos de la audiencia sino a su razón, ya que el público no sólo tenía que vivir la escena sino que analizarla. Y enfatizó que la audiencia tuviese discusiones luego de cada obra.

Su obra puede ser resumida como: (1) la sociedad debería cambiar; (2) la naturaleza humana puede ser modificada y depende una clase social históricamente determinada; (3) los conflictos son presentados como luchas sociales; (4) sus personajes están llenos de contradicciones, y cambian cualitativa y cuantitativamente; (5) convierte la observación dialéctica en un placer, venciendo las maneras del viejo teatro clásico; y (6) uniendo la poesía y el realismo.

Como lo dijo Brecht: "Mis reglas son sólo aplicables por personas con juicios libres, com un espíritu de contradicción y fantasía social y en contacto con los sectores progresistas del público, que significa que ellos mismos tienen que ser progresistas y pensadores…Si el actor/actriz no quiere ser un papagayo…tiene que apropiarse el saber de la época sobre la convivencia humana combatiendo en las luchas de clase".

Estaba convencido de que la ciencia de hoy es el marxismo. Sin el estudio del marxismo el realismo le resultaba miope. (información tomada de rebelión,org)